lunes, 28 de abril de 2014

Hay cosas que se tatúan sin tinta

      He amado tus pecas, tus ojos y tus ojeras, la forma que tienes de irte y de mirarme como si me matases. He llovido a tu lado, me he acostumbrado a que nunca me acostumbras del todo, por ser cada día diferente sin ser otro. Al final he entendido que formas parte de un instante que apenas dura un segundo, pero que ocurre constantemente.
Porque amor no es amar las cicatrices del otro, sino que la otra persona te ayude a amar las tuyas. Sigo sin saber si es lo más bonito o lo más triste...darle permiso a alguien para que entre sin llamar, para que en un abrazo pueda romperte o arreglarte. Damos mil vueltas intentando recordar en que momento nos dimos cuenta de que llorar ya no podía curarnos las heridas. Porque por supuesto, nos cuesta entender que las peores heridas, las más profundas, nos las hemos hecho nosotros mismos esperando que viniese alguien a curarnos. 
      He tenido miedo, miedo de decir esto o aquello, pero de nada sirve que te des cuenta del miedo que tienes si no eres capaz de mirar debajo de la cama y comprobar que no hay monstruos allí, porque a veces y casi siempre nos quedamos en el umbral, con el miedo impidiendo acercarnos del todo y entonces de nada sirve amar las cicatrices del otro, porque las personas son más de lo que dicen, y lo que callan hay que aprender a escucharlo. Y es que los héroes son aquellos que aún acordándose de las cicatrices se vuelven a enamorar.

martes, 17 de diciembre de 2013


Nunca vuelvas a decir que simplemente me aleje, solo quería desearte cada mañana los buenos días, echarte la bronca porque se te ha enfriado el café, darme una ducha contigo al llegar del trabajo, derribar tus muros, y tu todo lo que hiciste fue destrozarme, te eleve hasta el cielo y no volviste a bajar...y dejaste que me quemara y ahora solo somos cenizas en el suelo.

Conviértete en la causa de su sonrisa

Existe una leyenda que afirma que cada cinco personas que sonríen tres lo hacen como consecuencia de otra sonrisa, también dicen que si tu sonrisa depende de alguien nunca sonreirás, también que existe gente que tiene un corazón de hierro y que es completamente un escudo antibalas, pero a veces el hierro de un corazón se funde si sabes como tratarlo. Dicen que existen sonrisas de melancolía y lágrimas de felicidad,  que hay gente que llora de alegría y sonríe cuando el mundo en realidad parece irse a la mierda. He aprendido que siempre hay que tener otro plan por si las cuentas no nos salen bien, ya sabes, y este es mi ultimo intento para decirte que si quieres siempre puedo intentarlo una vez mas. Dicen que todos los días aprendes algo nuevo, pues bien, hoy he aprendido a romper un vaso que nunca aprendí a ver medio lleno, porque he mentido para no hacer daño y fui sincera para herir en lo mas hondo del que me había bombardeado....y es que...Arañamos, encadenamos nuestros corazones en vano, saltamos sin preguntarnos el porque. Así que...Te pido que sonrías que aprendas que en realidad esa ley de vida de la que todos hablan es aprender que sonreír no es solo enseñar los dientes, es partirse la boca por intentar ser feliz. 





lunes, 25 de noviembre de 2013

Vivimos intentando que el corazón pierda la memoria

A veces el silencio se encarga del resto, porque hay silencios que separan y yo ya no se cual es el siguiente movimiento, me quede encasillada hace tiempo. Pero la vida es un poquito así, sin sentido, y nos desesperamos por darle uno, porque no hay nada peor que alguien te rompa lo mas bonito que tienes, es decir, las razones de sonreír, los sueños, que te quite las ganas, así que nos vestimos con un poquito de orgullo y lo miramos todo desde la distancia...y por desgracia terminamos padeciendo insomnio por alguien que ademas e irónicamente nos hace soñar, pero llegamos a la conclusión de que no merecemos eso, de que merecemos algo mas, de que merecemos sangrar por alguien que luego venga a curarnos. Que la vida no es tan larga ni dura tanto como para estar perdiendo el tiempo esperando trenes que ya han pasado y que las cosas llegan cuando me nos las esperas y que si las estas esperando solo tardan en llegar un poquito mas.
Y es que nos acostumbramos a sonreír cuando nos disparan y a decir que no nos ha dolido y así.... no vamos a ninguna parte

martes, 12 de noviembre de 2013

No todos merecen conocer lo que sacrificas para ganar

No espero que lo entiendas, pero hoy he soñado contigo. Te he visto tener dudas, te he visto negar al mundo, te he visto andar y deshacer lo andado, te he visto mirar, pero no ver. Quizá algún día consiga que te escuches con mis oídos, así entenderás por que olvido el hecho de que juego con tu alma apostando la mía  porque no se puede entrar en un corazón si este ya esta ocupado. Pero..ser valiente es morirse de miedo aunque te acaben temblando las piernas y ...se supone que así son las cosas mas fáciles  "ser para alguien solo cuando a ese alguien le apetece ser para ti", sientes que los pies arrastran cada vez mas tierra y la espalda carga cada vez con mas sacos de inseguridades y de miedos, pero es normal, cuanto más subes más vértigo da mirar hacia abajo, o hacia atrás.  Pero vivir es mucho más que respirar y bombear sangre, que no hay nada más relativo que el tiempo, ni más real que el ahora. 
He creído en cuentos de hadas, en sueños imposibles y en el amor, porque los sueños tienten su limite y te das cuanta de que no existe mejor manera de mirarte que la de temblar cada día por saber que puedo perder, pero también tenerte, para convencerte de que la vida se mide sin un corazón hecho a medida, porque al final son esas pequeñas cosas, esas pequeñas imperfecciones que se hacen perfectas para ti. 
Pero si callo no es sino por miedo de que mis palabras pierdan su sentido desde mi boca hasta tus oídos y es que..la mayoría de las veces no nos damos cuenta de que nos vale con que simplemente nos quieran bien, siempre estamos buscando "algo más" aunque probablemente ya lo tengamos todo. Porque hay gente que sigue dando sin esperar recibir, porque hay personas que guardan abrazos aunque les sangre la espalda de arañazos.
La cobardía es un tipo de miedo, yo vengo a darte la bienvenida miedo, vengo a decirte que salte de cada centímetro de su piel, escale su columna vertebral, y puedo decir que es mi terapia perfecta, lo malo es que llego a su hombro, y llegas tu, , miedo, con tus dudas de la mano y te instalas en sus ojos. Y...ahora ya no tengo miedo, el vértigo es físico y tu estas en su mirada y así somos...incapaces de ver el momento...solo por pensar en los tienes que y en los tenia que...

domingo, 24 de febrero de 2013

¿El amor? el amor siempre es otra cosa

Y es que huir sin mirar atrás sería menos complicado si no fuese justamente atrás donde se está quedando todo lo que pudimos ser. Yo no tengo, ni tuve, ni tendré tanta fuerza como tienes tú.  En esa sonrisa que me mata y me dio la vida tantas veces.

Me mutilo, me mutilas y yo mantengo la herida abierta sin saber por qué. Así que gracias, gracias por tus ojalas con destino a ella, por tantos disparos cargados con balas de lluvia, por jugar con la palabra huida como si no fuese a dolerme sabiendo que era de mí de quien huías. ¿Crees que merece la pena empeñar mi orgullo? Y ahora... ahora yo supondré que tu intención no era la de alejarme matándome poco a poco...Si llego a saber que tocarte tenía las caricias contadas me hubiese pegado a tu piel y no a tu recuerdo.
Echo tanto de menos a la persona que solía ser antes de conocerte, antes de convertirme en la mitad de todo, de nada. Déjame quererte a medias, odiarte un poco. Que a mí me encanta tu sonrisa pero no me vuelve loca. Y oye, así es perfecto. Tú y yo no necesitamos coartada. Bien sabes que mi corazón pierde sangre con cada latido. También yo sé en quién piensan tus labios, o al menos sé que no es en mí. Y qué más podemos pedir si somos cicatrices sin puntos de sutura....Anoche le estuve dando vueltas, ya sabes, a esto que parece que somos sin serlo. Es curioso, inquietante incluso. No todo el mundo sería capaz de comprenderlo. Dirían que nos conformamos, que somos pura simbiosis, que alguno puede salir herido, que no es sano. Dirían que somos las migajas de dos historias. No tienen ni idea, pobres. Tampoco les culpo, no es fácil de explicar.  Somos parte de un naufragio, tú me salvas a mí y yo a ti, somos todo lo que podríamos ser, nos damos sin pedir a cambio todo cuanto podemos darnos...pero yo...no puedo salvarte si ni siquiera tú sabes si merece la pena subirte al bote salvavidas....
No te imaginas cuánto cuesta engañarse a veces. Olvidarte nunca estuvo entre mis planes, pero ahora, mentiría si dijera que no te echo de menos...¿Y... sabes? Supongo que en el fondo te lo agradezco. Dime, ¿en qué caricia nunca dada llegamos a este punto? ¿en qué kilómetro empezó realmente la distancia entre tú y yo? Últimamente me olvido de todo menos de pensarte. Y vuelvo a vivir en los pequeños momentos, en los puede ser y en los quizás que no llegaron. (En los muchos otros que debimos evitar).
Dime, ¿cómo podría evitar volver a entrar en ese laberinto de sábanas? No necesito más caricias de una noche. No te imaginas como duele sentir tu respiración siendo consciente de que quizás, sea la última vez que pueda sentirla. Aún no sé cómo lo has hecho, pero me has convertido en una marioneta encadenada a tus hilos. A veces me gusta pensar que esta vez sí tendré valor para ser indiferente, para no caer en la tentación de tus lunares.
Sin embargo, algún día, seré yo quien se volvería de piedra, que ya no quiero ni tengo fuerzas para seguir siendo tu marioneta....Y pasarán las horas, y tú te encargarás de sabotear de nuevo mi corazón, avivando la llama siempre el segundo antes de apagarse. Llegarán tus ojos deslumbrando lo que nunca supieron valorar, con esa forma que tienen de mirarme a veces y yo, presa de algo más que ellos, volveré a engañarme. Cuánto amor sin utilizar, qué pena, qué lástima. Cuántos besos y caricias y piel de gallina sin probar. Si te fijas, somos la historia de amor perfecta, pero sin amor.


Déjame convencerte de que tú y yo no somos la mitad de ninguna historia, déjame pensar, aunque sea a medias...que esta noche tú también te dejarías llevar. Esta vez me toca a mi admitir que en este juego esto no es mas que un par de promesas medio camufladas. 
Que jamás me he alejado de ti y es que no sabes, que no hay pecado más delicioso que verte sonreír de lado, ni existe morbo más tentador que lamerte las heridas con cuidado. Y porque hoy, daría lo que fuera por darte el valor suficiente como para poder hacerte querer seguir queriendo dormir conmigo. 
Te miro y me miras y me tengo que callar y tengo que tragarme las ganas de odiarte. Te miro y me miras y tengo que tragarme que quizás sea la maldita verdad. Tú, en contra de cualquier previsión, mantienes esa forma de mirarme y tocarme y decirme sin palabras que el silencio es la mejor conversación. 
Tú, que conoces cómo hacerme sonreír y perder los papeles y hacerme soñar, porque sabes ciertas cosas y por ello sabes que me gusta perderme en ti. Tú que conoces ese punto en mi espalda y ese otro en el cuello, tú que sabes qué decirme para que me quede sin palabras. Tú, que siempre huyes y vuelves y te vas y no regresas pero siempre estas.

Así eres tú: diferente cada vez que pestañeo,y ser consciente de eso supone un desgarro incorregible en mi corazón: me enamoré de un instante, no de ti. Me enamoré viéndote al otro lado de la calle, mi historia se resumió entonces en un paso de peatones,
cuando tú cruzabas y a mi se me ponía en rojo la vida, aunque apenas mi vida durase unos segundos, ya sabes, un instante. Justo lo que duró tenerte.
Para no callarme te diría sin decirte que me hubiese gustado tenerte sin peros, sin contratos, sin barreras, no movería ni un solo musculo hasta ver de nuevo tus ojos tristes, es que a veces contigo sobran las palabras, como sobra a veces morderse la lengua para no decirlas. No te imaginas cuantas veces tuve que morder la mía casi tantas, como veces invite a la tuya a bailar a escondidas, te diría cuantas veces quise odiarte y cuanto lo intente en aquel momento, cuantas veces quise imaginarme siendo yo quien te mostrase indiferencia, te diría pero esto sin decirte..que jamas lo conseguí.
Porque hablamos del amor como si la amistad no fuera el núcleo en donde vive en su forma más pura e inocente. A veces se nos olvida que las personas más importantes de nuestras vidas ya están a nuestro lado, a mi, al menos, a veces se me olvida.

lunes, 4 de febrero de 2013

Quizás la mayoría no tengáis ni idea de lo que es sentir que todo se te escapa de las manos. Hoy siento que pierdo mi vida, como se perdieron todas aquellas palabras que pronuncié y no escuchaste. Como pierdo cada día las ganas de estar viva, como aún resuenan en mis oídos un ”me fallaste”. Solo intento volver a hablar después de tanto tiempo, intento con mis palabras, poder apoyarte¿Y para qué? Si me olvido de intentar lo más difícil, me olvido de olvidarte.
No sé muy bien qué es empezar de nuevo. Sólo sé que ha llegado el final. El final del 'no puedo más'. El final de todo eso que me hace querer - necesitar - un principio.
Un final tan amargo como esperado.

Claro que me cambia la cara cuando eres tú quien me la giras, llenándote la boca de mentiras. ¿Por el miedo a hacerme daño? Me lo estás haciendo cada vez que crees que me lo estás ahorrando.